La pintora lucentina Rosa Jiménez usa la pintura para detener el ritmo, celebrar la rutina y descubrir la belleza que suele pasar desapercibida.
Las cosas, las comidas y los lugares de nuestro día a día se vuelven composiciones llenas de sensibilidad, que invitan a mirar más allá de lo evidente.
Inauguración con música en directo.